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martes, 6 de diciembre de 2011

El síndrome del emperador



Síndrome del emperador, del niño tirano o del niño rey son los distintos nombres que se le han asignado a un fenómeno cada vez más frecuente: el de los niños que acaban dominando a sus padres, e incluso, en los casos más extremos, por maltratarles.

¿Cómo son esos niños? ¿Cuáles son sus características?

¿Qué es el síndrome del emperador?
Este término se refiere a niños en los que se encuentran ciertas características como, insensibilidad emocional, poca responsabilidad ante el castigo, dificultades para desarrollar sentimientos de culpa y ausencia de apego hacia los progenitores y otros adultos.
¿Cómo y cuándo empieza a gestarse el síndrome del emperador?
Las causas son variadas: genéticas y ambientales, entre otras. Hay muchos factores que influyen, que empiezan desde que son pequeños. A veces, se produce porque los padres son permisivos, están poco preparados o no saben establecer límites.
¿Cuáles son las señales de alerta?

Hay que estar atentos a los niños que imponen de manera sistemática su voluntad o tienen rabietas en lugares públicos delante de toda la familia. Otro factor clave en el desarrollo del síndrome es el niño que siempre se sale con la suya. Hay familias que giran siempre en torno a él. Esa debe ser una señal de alerta. Puede no tener más importancia o tenerla cuando los padres piensan que se les está yendo de las manos. Si se les deja hacer lo que quieren, cada vez hacen más chantaje emocional.
Los padres deben ejercer su rol, hay padres hiperprotectores, que acceden a todos sus deseos y son incapaces de verles sufrir. Otro factor de riesgo es que cada uno de los padres tenga un estilo educativo distinto. Aunque cada miembro tenga una personalidad, deben intentar unificarla ante el niño y mantener una actitud educativa firme. Tampoco debe haber lapsus en la imposición de la disciplina.
Pero los niños pequeños tienen muchas rabietas. ¿A partir de qué edad no se consideran normales?
Todos tienen rabietas. Si las cogen, hay que intentar que no se salgan con la suya. Hay veces en que, si no se les compra un juguete, cogen una rabieta y a los padres les cuesta sacarles en brazos de la tienda, delante de todos. Esta situación les apura porque se pone en entredicho su autoridad hacia el niño. En general, por encima del primer año de edad, hay que empezar a marcar límites y el pequeño debe saber hasta dónde puede llegar con las rabietas.

¿Cuándo son más habituales, en el momento de irse a dormir?
"Por encima del primer año de edad, para evitar un niño tirano, hay que empezar a marcar límites"
Un niño debe saber cuál es su hora de irse a dormir. Sin embargo, hay quienes no se van a la cama hasta las dos de la madrugada. Sus padres no les obligan porque creen que les verán como un ogro, no les ponen límites. Hay quienes remolonean y se bajan de la cama. A cada edad, deben saber que les corresponde una cosa. Tampoco un hijo se vuelve violento de repente, de un día para otro. Habitualmente, a estos les cuesta empatizar y, en gran parte, es por la ausencia de límites, un ambiente propicio para que se conviertan en reyes, emperadores o tiranos, puesto que también se les llama así, ya que ejercen su tiranía con sus padres.


¿Cómo se puede frenar a un "pequeño tirano"?
Se debe tener muy claro cuál es el rol de cada uno. Un progenitor debe ejercer su autoridad, que significa que tiene que poner límites claros a sus hijos en todos los ámbitos. También hay una pérdida de autoridad de los profesores.
¿Los padres deben pedir ayuda a un profesional cuando piensan que su hijo se les ha ido de las manos?
Muchas veces, el pediatra puede darles pequeñas normas o consejos que no serían aplicables por debajo de un año. Los primeros diez meses de vida hay que apoyarle. El problema surge a partir de un año, cuando el niño ya sabe quién ejerce la autoridad en casa.

¿A qué profesional deben acudir: a un pediatra, a un psicólogo o a un psiquiatra infanto-juvenil?
Será el pediatra quien valorará en qué situación se encuentra el afectado.Cuando los padres acuden a visitar al pediatra, explican que su hijo se comporta de una determinada manera y que tienen la sensación de que se les ha escapado de las manos. 
Es posible que, a partir de los 7-8 años de edad, cuando los niños ya tienen características de violentos,deban acudir a una unidad de salud mental. Cada comunidad autónoma tiene una unidad de salud mental infantil .





¿Hay más niños emperadores que niñas emperatrices?

Sí, es más frecuente en varones, aún no se sabe la causa. Hay un componente genético y otras condiciones personales que pueden favorecerlo, como el hecho de ser hijo único, el caso del pequeño de la casa con hermanos muy mayores, de los padres añosos o con hijos adoptados. Además, cuando ya son preadolescentes o adolescentes, estos varones manifiestan más su agresividad con las madres que con los padres.



CÓMO EVITAR EL SÍNDROME DEL EMPERADOR
  1. Establecer reglas claras y explicar las razones de esas reglas.
  2. Ser coherentes. El padre y la madre deben tener la misma opinión respecto a un problema.
  3. Mostrarse persistentes respecto a lo que el padre y la madre hayan decidido.
  4. No imponer un castigo que luego no se cumpla.
  5. Supervisar todas las actividades de los hijos.
  6. Procurar gratificar en vez de castigar.
  7. En el caso de los niños más complicados y caprichosos, con quienes es difícil, se debe intentar establecer una buena relación.
  8. Otorgar a los hijos responsabilidades acordes a su edad, como recoger la mesa o llevar el pan.
  9. No apartarles ni sobreprotegerles.

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