Páginas

lunes, 9 de enero de 2012

Como afectan las discusiones a los niños

<<Todas las parejas, hasta las más queridas , discuten de vez en cuando. 
Pero no hay que asustarse si los chicos presencian alguna discusión>>


Por supuesto, estoy hablando de discusiones que se mantienen dentro de ciertos límites. Pero recordemos que a los más pequeños (digamos hasta los cinco años, incluidos los bebés) les impresiona fuertemente cualquier discusión un poco subida de tono. Ante todo, se deben evitar los insultos, no perderse el respeto y no inmiscuir a los hijos en la disputa

¿No tenemos en cuenta estos requisitos? Entonces, no sabemos discutir. Es hora de ir aprendiendo

*Un aprendizaje útil: Esto les enseña que las opiniones de los demás no siempre coinciden con las nuestras y les proporciona un modelo para canalizar sus frustraciones. Que la agresividad surja a veces en una dosis moderada no convierte a las personas en monstruos ni hace desaparecer el cariño.

Siempre que nos hayamos peleado delante de un niño pequeño, tenemos que tranquilizarlo y decirle que continuamos queriéndonos y que lo seguimos queriendo a él. Los niños mayores y los adolescentes no son tan impresionables como los más pequeños, pero ten en cuenta que no son para nada indiferente, que también les afecta y a veces mucho.

Lo que ven en casa les sirve de modelo para sus propias relaciones sociales y para su vivencia y opinión de la vida de pareja. Si nos hemos extralimitado en el tono de la pelea, es importante darles explicaciones, lo mismo que a los pequeños. Trata en esa discusión de nunca hablarle mal al niño del otro padre, ni hacerle sentir que debe tomar partido por uno de los dos, ya que lo perjudicaras gravemente.

Cuando vivimos día tras día con las mismas personas, es normal que pequeños detalles tales como el desorden que provoca nuestra pareja en casa nos saquen de nuestras casillas. 
Pero los pequeños deben vivir en un ambiente positivo y relajado. Es por esta razón por la que debemos hablar en vez de gritar, y reflexionar y escuchar al otro en vez de imponer nuestro punto de vista a toda costa.

No nos olvidemos de que un niño, cuando oye los gritos de sus padres y especialmente una mención a su persona, sentirá que tiene la culpa de la discusión. Cuando realmente es todo lo contrario.

Lo mejor es respirar antes de dirigirnos a nuestro compañero cuando estamos enfadados, escuchar al otro para así fomentar la comunicación en pareja y, siempre que esté un hijo presente, ¡no gritar!

Las discusiones que se pasen de dicho limite sí, influirán en la conducta futura del niño que será el modelo educativo o la mezcla de modelos educativos que sus padres adopten con el niño. 

A veces, cuando los padres discuten, hay demasiados gritos, chillidos e insultos y se dicen demasiadas cosas desagradables. Aunque muchos padres se comporten de este de modo, nunca está bien faltar el respeto a otros miembros de la familia, usar lenguaje degradante o insultante, chillarles o gritarles. En ocasiones, las discusiones de los padres van todavía más lejos, incluyendo empujones, lanzamiento de objetos o golpes. Estas cosas nunca son aceptables. Cuando las discusiones se convierten en peleas, pasando a las manos, significa que las personas que se están peleando tienen que aprender a controlar el enfado. Tal vez necesiten la ayuda de otro adulto para conseguirlo.

Los niños que viven en familias donde las discusiones van demasiado lejos pueden explicarle a otra persona lo que está pasando en su casa. Hablar con otros familiares, un profesor, el psicólogo del colegio o cualquier adulto en quien confíes sobre las peleas que tienen lugar en tu casa puede ser importante. A veces los padres, cuando se pelean, pierden tanto el control que pueden lesionarse mutuamente, y a veces los niños también reciben golpes. Cuando ocurre esto, los niños pueden informar a otro adulto sobre lo que ocurre en su casa para que alguien pueda ayudar y proteger a toda la familia.

Ninguna familia es perfecta. Incluso en el hogar más feliz surgen problemas y la gente discute  de tanto en tanto. Generalmente los miembros implicados exponen abiertamente lo que les preocupa y hablan sobre ello. Todo el mundo se tranquiliza y la vida vuelve a la normalidad.


Ser parte de una familia significa arrimar el hombro e intentar hacerle la vida mejor a los demás. Las discusiones suceden y no pasa nada. Con amor, comprensión y un poco de esfuerzo, las familias pueden solucionar casi cualquier problema.
Por lo cual , tampoco debemos caer en el simplismo de culpar a los padres de nuestros fracasos. En realidad la educación dura toda la vida y lo que podemos hacer con nuestro pasado infantil es quedarnos con lo que nuestros padres nos enseñaron y tratar de separar lo malo de lo aprovechable. Esa ya es tarea del adulto.  




Las conductas que pueden afectar de forma mas o menos futura a los niños:
_Cuando se desarrollan las disputas los niños se ponen muy nerviosos , lloran e incluso les afecta teniendo un sueño intranquilo. 
_La agresividad,malas palabras y demás componentes de una discusión no constructiva , son modelo a seguir por los niños , por lo que debemos , aprender primero los adultos a comentar las diferencias de forma relajada , y exponiendo nuestros sentimientos sin malas palabras.
_Puede afectar, además, en la manera de crear vínculos con los demás , puede tener un desenlace agresivo o miedoso.
_Depresión, angustia,inmadurez....

<<Las investigaciones han demostrado que los niños pertenecientes a familias con un alto nivel de conflicto marital sufren tantas consecuencias mentales, como los provenientes de una familia separada. >>
*Recomendaciones a los padres para evitar el daño que hacen las discusiones a los hijos:





_No hacer que el hijo tome partido por algunos de los dos.
_No transformar a los hijos en su fuente de apoyo.
_Si el niño pregunta, debe explicarle que es natural la discusión. Pero que hay ciertas maneras de hacerlo.
_Estar atento a las actitudes (como portazos, caras de enojos), ya que los pequeños perciben todos los detalles.










Nota a tener en cuenta :IMPORTANTE
<<El maltrato infantil no se refiere solamente al maltrato físico, sino también al maltrato psicológico que se realiza al darle al pequeño un ambiente hostil lleno de discusiones diarias y constantes, otra forma de maltrato psicológico es el que se realiza al estar comparando al niño con otros>>

Niños expuesto a este tipo de ambiente nocivo se ven perjudicados porque influencia en todo su ser, vivir dentro de este estrés disminuye su autoestima, se vuelven tensos perdiendo espontaneidad, son tímidos y temerosos; presentan problemas para relacionarse y en actividades como comer y dormir, pierden el interés por las demás cosas al pensar que todo es malo a su alrededor adoptando una actitud defensiva.

CONCLUSIÓN:
Cuando una pareja tiene mucha insatisfacción, conviene buscar la forma de resolver los problemas a tiempo. Buscar ayuda terapéutica,cuando se quiera arreglar la relación o bien si se quiere disolver,pero hacerlo de la forma menos traumática posible, sobre todo para el niño. 


Piensa en tus hijos primeros,es importante saber educarlos, enséñales a ser mejor persona que tú y evitar hacerles  sufrir.

1 comentario:

  1. muy bueno el articulo muy completo buenos consejos

    ResponderEliminar

Los comentarios en este blog están sujetos a moderación